09 septiembre 2005

El ojo que ves no es ojo porque tú lo veas, es ojo porque te ve...




Me cuesta mucho decidir cuál es mi pintor favorito,así como un libro, una canción, una ciudad, pero pocas cosas llegan a sorprenderme realmente.
Hay algo misterioso en este cuadro,algo que hace que lo mires con otros ojos. Lo observas, rodeado de gente que va y viene, y las preguntas surgen en el aire... En esa galería de imágenes, de miradas que se reflejan unas sobre otras... Quién es quién,quién observa y quién es observado...
Consigo quedarme a solas unos minutos en la sala, y me regodeo en el hecho de pensar que me esté pintando, y de que yo lo pinto a él...